

Casi todas sus películas pueden considerarse auténticas obras ecopoéticas, ya que ensalzan valores de la ecología como el respeto al medio ambiente, la relación entre los humanos y la naturaleza, el pacifismo, la igualdad de género… Pero lo hacen de una manera muy profunda, huyendo de maniqueísmos y de simplicidades.
Una película que nos cautivo fue La Princesa Mononoke, una auténtica obra de arte que nadie debería dejar de disfrutar en ningún momento y que fascina una y otra vez sin importar cuántas veces se vea. Es una maravillosa fábula sobre el enfrentamiento entre los humanos y la naturaleza.
Os ponemos un trocito de la peli, con música del grupo noruego Royksopp. Cuando cerramos los ojos, estos son los bosques que nosotros también vemos.


